Bolivia 2016

Las tres escuelas bolivianas a las que hemos ayudado, se encontran en los Yungas, cerca de la ciudad de Irupana pero cada una en diferentes comunidades. Estas tres escuelas rurales fueron las de Barbecho, Colipampa y Huayrapata. Los voluntarios pasaron una semana en estas, lo que les permitió visitar a los niños y entregarles el material en mano.

¿DÓNDE TUVO LUGAR LA ACCIÓN?

¿CÓMO?

Para que este proyecto fuera posible, tres miembros de la Asociación viajaron a los Yungas. Compraron el material necesario en La Paz y se aseguraron de que llegara y se utilizara correctamente.

La ayuda que hemos proporcionado fue principalmente material: sillas y mesas de escritorio, mochilas que contienen todo el material escolar necesario para cada niño, una pizarra para cada escuela, así como instrumentos musicales y balones deportivos.

Además del material escolar, también compramos material de construcción para la escuela de Barbecho para que se pudiera construir una sala para el profesor. La construcción fue llevada a cabo por los padres de los alumnos y la gente de la comunidad de Barbecho, que eran en su mayoría agricultores y también albañiles.

Durante la primera reunión con los niños, les pedimos que hicieran un dibujo relacionado con su región de los Yungas. Algunos de ellos dibujaron las plantaciones de coca, sus familias o los animales de la región. Los niños tenían mucha curiosidad al recibir tales visitantes de Francia «sólo para ellos».

El ayuntamiento de Irupana nos acogió con los brazos abiertos y se organizó una entrega oficial en presencia de los niños de las tres escuelas, sus padres, los tres profesores de las escuelas, el personal del ayuntamiento y el alcalde. También estuvieron presentes periodistas, así como Radio y Televisión Popular, la radio y televisión nacional de Bolivia, y Radio Yungas.

Como muestra de agradecimiento, la danza, el Apthapi (comida comunitaria), la música, los discursos… estaban en el programa.

¿Y AHORA QUÉ?

Todas las obras han sido terminadas, los niños utilizan el material ofrecido por la asociación.

El proyecto sigue vivo gracias al recuerdo de la ceremonia de entrega pero también en las huellas visuales que dejó ESCUELANDINA (el nombre de la asociación aparece en todos los libros entregados así como en las mesas y sillas).